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Reservas online para centros de yoga y pilates
Un centro de yoga no vende huecos, vende plazas: la clase de las 19:00 tiene quince esterillas y la persona dieciséis no cabe. Boty Reserve publica tu horario semanal, deja que tus alumnas cojan sitio solas y garantiza el aforo desde la base de datos, no desde un aviso que alguien puede saltarse.
La diferencia con un salón no es el sector, es la aritmética: aquí no hay un cliente por hora, hay quince a la vez y una esterilla de más es un problema.
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Declaras el horario una vez
Lunes y jueves a las 19:00, Vinyasa, quince plazas. Lo dices una vez y las clases de las próximas semanas aparecen solas hasta donde llegue tu horizonte de reservas.
La hora se guarda como hora tuya, no como instante: cuando en marzo cambia la hora, tu clase de las 19:00 sigue siendo a las 19:00. Es un detalle aburrido hasta el día que te movería todo el horario una hora.
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El aforo lo impide la base de datos
La plaza dieciséis no se rechaza con un mensaje bonito: se rechaza abajo del todo, donde no hay forma de pasar por encima. Da igual que dos personas pulsen a la vez desde dos móviles distintos, o que alguien apunte a una tercera desde el mostrador en ese mismo segundo.
Cada alumna tiene su número de sitio, y cuando alguien anula, ese número vuelve a quedar libre para la siguiente. Es la misma garantía que impide que dos citas se solapen, aplicada a un problema distinto.
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Los bonos se descuentan solos
Un bono de diez clases y una tarifa plana mensual no son lo mismo, y los dos existen en casi todos los centros. Reserve entiende los dos: el bono de diez cuenta, la tarifa plana no.
Cuando una alumna reserva, se gasta antes el bono que se desperdiciaría antes: primero el de clases, y a igualdad, el que caduca antes. Si la borras de la clase, recupera exactamente la que gastó.
Reserve no cobra el bono ni toca el dinero de tu alumna. El bono es el apunte de algo que se pagó fuera, contigo.
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Quien da clase no aparece libre para otra cosa
Muchos centros combinan las dos cosas: clases de grupo y sesiones individuales. La hora que estás dando clase no puede venderse además como sesión personal.
Eso no depende de que te acuerdes de bloquearla. La clase ocupa a quien la da en los cuatro sitios donde el sistema calcula huecos, incluido cuando un cliente intenta mover su cita.
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Traer las alumnas que ya tienes
La razón real por la que un centro no cambia de programa no es el programa: son trescientas alumnas en una hoja de cálculo y nadie gana volviendo a teclearlas.
Pega la lista y Reserve te enseña primero qué filas no valen (el teléfono ilegible, la fila sin nombre, la repetida) antes de escribir nada. Después importas.
// los_limites
Lo que Reserve no te resuelve
- No avisa solo a las apuntadas cuando cancelas una clase. Te da la lista con sus teléfonos; el aviso lo mandas tú.
- No hay lista de espera para una clase llena. La lista de espera existe para citas individuales, no para plazas.
- No cobra el bono ni la clase suelta. Reserve nunca toca el dinero de tu alumna.
- No controla el acceso a la sala ni lee un carné. Sabe quién tiene sitio, no quién ha entrado por la puerta.
- No lleva la contabilidad ni emite facturas de los bonos.
Preguntas frecuentes de centros de yoga y pilates
¿Puedo tener clases de grupo y sesiones individuales a la vez?
Sí, y es el caso normal. La hora que estás dando clase deja de ofrecerse como sesión individual automáticamente, sin que tengas que bloquear nada.
¿Qué pasa si dos alumnas cogen la última plaza a la vez?
Una la consigue y la otra recibe un aviso claro de que se acaba de llenar. La decisión la toma la base de datos, no el navegador, así que no depende de quién tenga mejor conexión.
¿Puedo hacer un taller suelto, sin que se repita?
Sí. Una clase suelta con su fecha, su hora y su aforo, sin horario semanal detrás. Sirve igual para una sustitución puntual.
¿Cómo funciona la tarifa plana?
Es un bono sin número de clases: durante su periodo de validez la alumna reserva las que quiera. Si además tiene un bono de diez, se gasta antes el de diez.
Si cancelo una clase, ¿avisa a las apuntadas?
No, eso lo haces tú. La clase cancelada se queda en la lista con sus asistentes y sus teléfonos precisamente para que sepas a quién llamar.
¿Puedo subir mis alumnas desde el programa que uso ahora?
Sí, pegando la lista. Antes de importar te enseña qué filas tienen problemas para que las arregles, en tandas de hasta dos mil.
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¿Cuántas clases das a la semana y de cuántas plazas?
Cuéntanos tu horario y te decimos si encajamos, también si la respuesta es que no.
Contenido revisado contra el producto el 2026-08-17